¿POR QUÉ NO ME QUEDO EMBARAZADA?

Quizás no lleves tanto tiempo como a ti te parece y sea normal que todavía no logres esas dos líneas del test. Pero en otros casos tú o tu pareja podéis tener algún problema y es entonces cuando debemos consultar para buscar la solución.
Hablamos de esterilidad como la incapacidad para lograr una gestación tras un año de relaciones sexuales con frecuencia normal y sin uso de ningún método anticonceptivo.

Según estudios epidemiológicos la esterilidad afecta al 15% de la población en edad reproductiva.

El varón es responsable del 25 al 35% de los casos, mientras que la edad avanzada en las mujeres puede considerarse como la causa principal de incremento de la esterilidad en nuestro medio.

¿Es lo mismo esterilidad que infertilidad?

Si bien algunas veces se utilizan de manera similar y parecen sinónimos, la infertilidad se diferencia de la esterilidad en que la mujer si logra el embarazo pero el mismo no llega a término, generalmente se traduce en un aborto. Hoy en día este termino se ha reemplazado por el de pérdida gestacional recurrente. En otro post hablaremos de ello ya que existen diferencias clínicas con respecto a la esterilidad.

Dentro de la esterilidad podemos distinguir dos tipos:

  • Primaria: cuando nunca se la logrado un embarazo.
  • Secundaria: cuando la pareja ha tenido un hijo pero no se logra nuevamente otro embarazo.

Dentro de las principales causas de esterilidad encontramos:

  • Factor masculino: representan entre el 25 y 35% generalmente por alteraciones seminales.
  • Factor tubárico: alteraciones de la estructura y función de las Trompas de Falopio, impidiendo la unión del óvulo con el espermatozoide.
  • Endometriosis: el tejido endometrial que crece fuera del útero puede alterar tanto la función ovárica como de las Trompas de Falopio.
  • Factor endocrino u ovulatorio: son los casos de alteración del eje endocrino o de la ovulación de causa funcional u orgánica (25%) siendo la causa más frecuente de esterilidad femenina.
  • Esterilidad idiopática: cuando no se hallan anomalías que justifiquen no lograr el embarazo.

¿Qué estudios diagnósticos se suelen realizar?

Los estudios iniciales que debemos solicitar a aquellas parejas que no logran embarazo son:

  • Seminograma: para valorar la calidad seminal.
  • Ecografía ginecológica e histerosalpingografía: con este tipo de estudios podemos valorar el útero, la permeabilidad de las trompas y los ovarios.
  • Laboratorio: fundamentalmente para descartar patología endocrinológica y valorar el funcionamiento ovárico.

Con estos estudios generalmente podemos acercarnos al diagnóstico, y valorar el tratamiento a seguir.

Este dependerá de los resultados obtenidos.  Muchas veces pueden ser patologías leves que podamos corregir con tratamiento farmacológico, y/o cambios en nuestro estilo de vida, sobre todo la alimentación es fundamental para mejorar tanto la calidad seminal como el normal funcionamiento de nuestro cuerpo.

Si quieres saber qué alimentos son indispensables para mejorar tu fertilidad te recomiendo leer:

https://carolinapaladino.es/alimentacion-y-fertilidad/

Realizar actividad física también es un aspecto importante, sobre todo para disminuir el estrés que esta situación conlleva y que resulta contraproducente para la búsqueda de embarazo.

A pesar de estas medidas, dependiendo de la causa de la esterilidad, en ocasiones es necesario recurrir a técnicas de reproducción asistida.

Mi recomendación: siempre que puedan, no esperen para ser padres. Y si ha pasado un año y no lo han logrado, consulta con un profesional.

2023-08-04T08:33:43+00:00 junio 13, 2022|

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