MI PRIMERA VISITA AL GINECÓLOGO

En muchas ocasiones las madres con niñas adolescentes me preguntan a que edad se debe comenzar a ir al ginecólogo, y la realidad es que durante la infancia y adolescencia no es estrictamente necesario acudir al ginecólogo salvo que exista un problema.

Los pediatras son generalmente quienes al detectar alguna anomalía en los controles rutinarios o bien durante la adolescencia recomiendan la valoración con el profesional.  Por eso si algo os inquieta: primero hablar con vuestro pediatra, es el profesional que más conoce a vuestros hijos.

Aunque parezca raro, hay muchos motivos por los cuales puede ser necesaria una visita al ginecólogo durante la infancia o adolescencia.  Estos pueden ser de diversa índole, aunque los más frecuentes suelen ser:

* Anomalías o falta de desarrollo de los caracteres sexuales: desarrollo mamario inadecuado, anomalías de los genitales externos, vello excesivo, etc.
* Trastornos menstruales: ausencia de regla, reglas dolorosas, abundantes o irregulares.
* Infecciones vulvovaginales: frecuentes en las niñas pequeñas por una higiene inadecuada propio de su edad.

También hay que tener en cuenta que el inicio en las relaciones sexuales es cada vez más precoz y, aunque esto no sea un problema, la falta de información puede conducir a un embarazo no deseado o  bien padecer enfermedades de trasmisión sexual que, en los últimos años, han aumentado su incidencia sobre todo en la población adolescente.  Y esto si es un problema.

Por eso también es importante durante la adolescencia esa primera visita con el ginecólogo ya que tenemos la oportunidad de realizar un asesoramiento en lo que se refiere a anticoncepción y disipar todas aquellas dudas que puedan surgir.

¿En que consiste esa visita?

Lo que solemos realizar es un cuidadoso interrogatorio para realizar la historia clínica, un examen físico junto con la exploración mamaria, que puede poner de manifiesto alguna anomalía y una ecografía abdominal que nos permite ver el útero y los ovarios sin causar dolor o molestias. (Importante: al realizar la ecografía por la barriga es importante beber 1 litro de agua aproximadamente,  1 hora antes  y no orinar previamente para que sea más fácil la exploración).  En algunos casos puede ser necesaria la realización de estudios adicionales (por ejemplo, una analítica).

Así que ya sabéis, sea cual sea tu edad, si nos necesitas, aquí estamos.

2019-04-29T10:00:39+00:00 abril 29, 2019|