Carolina Paladino

Seguramente hayas oído hablar del síndrome de ovario poliquístico (SOP). Desde 2026, esta condición pasa a denominarse síndrome ovárico metabólico poliendocrino (PMOS), un nombre que refleja mejor que no afecta únicamente a los ovarios, sino que también intervienen factores hormonales y metabólicos.

El cambio también busca acabar con una de las confusiones más frecuentes: tener PMOS no significa tener los ovarios llenos de quistes. A continuación resolvemos algunas de las preguntas más habituales.

¿Qué es el síndrome ovárico metabólico poliendocrino (PMOS)?

El PMOS, anteriormente denominado síndrome de ovario poliquístico o SOP, es una alteración endocrina frecuente que puede afectar a la ovulación, los niveles de andrógenos y el metabolismo, además de presentar diferentes manifestaciones según cada mujer.

El nuevo nombre pone precisamente el foco en esa combinación de factores hormonales, metabólicos y ováricos, en lugar de identificar la condición únicamente con el aspecto de los ovarios.

¿PMOS significa que tengo quistes en los ovarios?

No. Esta es una de las principales razones por las que se ha cambiado el nombre.

Lo que tradicionalmente se denominaba “ovario poliquístico” hace referencia a la presencia de numerosos folículos pequeños y a determinadas características de la morfología ovárica, no a quistes patológicos. Además, esa apariencia ecográfica no siempre está presente en todas las pacientes con PMOS.

¿Cuáles son los síntomas del PMOS?

El síndrome ovárico metabólico poliendocrino puede manifestarse de forma diferente en cada mujer. Entre los síntomas y signos que pueden aparecer se encuentran:

  • Alteraciones o irregularidades de los ciclos menstruales.
  • Ausencia o alteraciones de la ovulación.
  • Hirsutismo o aumento del vello.
  • Acné.
  • Pérdida o afinamiento del cabello.
  • Dificultad para conseguir un embarazo.
  • Alteraciones metabólicas o mayor facilidad para aumentar de peso en algunas pacientes.

No todas las mujeres presentan los mismos síntomas ni es necesario tener sobrepeso para presentar PMOS. La guía internacional reconoce un mayor riesgo de alteraciones de la glucosa y diabetes tipo 2 independientemente del índice de masa corporal.

¿Cómo puede afectar el PMOS a la fertilidad?

¿Puedo quedarme embarazada si tengo PMOS?

Sí. Tener PMOS no significa ser estéril, aunque las alteraciones de la ovulación pueden hacer que conseguir un embarazo resulte más difícil en algunos casos.

Cuando existe infertilidad relacionada con la falta de ovulación, existen diferentes opciones de tratamiento que deben individualizarse según cada paciente y después de descartar otros posibles factores de infertilidad.

¿Qué relación existe entre PMOS, insulina y metabolismo?

La resistencia a la insulina es uno de los factores metabólicos relacionados con el PMOS, pero no se presenta de la misma manera en todas las pacientes.

Las mujeres con PMOS tienen un mayor riesgo de presentar alteraciones de la glucosa y diabetes tipo 2, por lo que la valoración no debe centrarse únicamente en los ovarios o en las alteraciones menstruales.

Precisamente esta dimensión metabólica es uno de los motivos por los que la nueva denominación PMOS describe mejor la complejidad de esta condición.

¿Tiene el PMOS consecuencias a largo plazo?

El PMOS puede asociarse a diferentes factores de riesgo metabólico y cardiovascular, por lo que resulta importante realizar un seguimiento adecuado según las características de cada paciente.

También existe un mayor riesgo de hiperplasia y cáncer de endometrio, especialmente cuando concurren determinados factores como amenorrea prolongada, mayor peso o diabetes tipo 2. Sin embargo, el riesgo absoluto de cáncer de endometrio continúa siendo bajo y no se recomienda un cribado específico únicamente por tener PMOS.

¿Cómo se diagnostica el síndrome ovárico metabólico poliendocrino?

El diagnóstico requiere valorar de forma conjunta la historia clínica, los ciclos menstruales, los signos o niveles de andrógenos y, cuando corresponde, las características de los ovarios mediante ecografía u otras pruebas.

En mujeres adultas, el diagnóstico se establece a partir de la presencia de determinados criterios relacionados con la disfunción ovulatoria, el hiperandrogenismo y la morfología ovárica, después de descartar otras posibles causas.

Por eso, ni tener ciclos irregulares ni presentar una determinada imagen ecográfica significa por sí solo tener PMOS.

¿Tiene tratamiento el PMOS?

Sí, aunque no existe un único tratamiento válido para todas las pacientes. El abordaje depende de los síntomas predominantes, las alteraciones metabólicas, la regularidad de los ciclos y de si existe o no deseo de embarazo.

Los hábitos de vida saludables, incluyendo alimentación y actividad física, forman parte del manejo del PMOS y aportan beneficios incluso cuando no existe sobrepeso. Según cada situación también pueden plantearse diferentes tratamientos médicos para regular el ciclo, controlar determinados síntomas, abordar alteraciones metabólicas o favorecer la ovulación.

Por ello, el tratamiento debe adaptarse a cada mujer y puede requerir un abordaje conjunto entre diferentes profesionales.

¿SOP y PMOS son lo mismo?

Sí. PMOS es la nueva denominación de la condición que hasta ahora conocíamos como síndrome de ovario poliquístico (SOP).

El cambio de nombre no significa que haya aparecido una enfermedad nueva. Busca representar de forma más precisa una condición que afecta a diferentes sistemas del organismo y evitar la idea errónea de que su característica principal son los quistes en los ovarios.

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